22002, Huesca Las Pajaritas (Huesca) AudioGuía

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Descripción
En el parque Miguel Servet de Huesca, en un espacio dedicado a juegos para niños y niñas se ubicó la escultura conocida como Las Pajaritas, la obra más popular de Ramón Acín convertida a través del tiempo en símbolo de la ciudad. La figura de la pajarita había estado siempre presente en la vida de Acín como expresión de libertad. Es conocida la anécdota que refiere la apertura de una jaula para liberar a un pájaro cautivo, espacio que vino a ocupar una pajarita de papel en la casa familiar de la calle de Las Cortes. Ramón no quería ser carcelero de nadie y aquella pajarita de papel era una muestra de su aspiración de libertad. En otra ocasión, una de las veces que estuvo en prisión, escribió una carta a su familia en la que había dibujado una pajarita y redactado un emotivo texto para sus hijas: "Cada noche se escapa y vuela para daros un beso". En 1929 se instalan en el parque las dos Pajaritas y los elementos que componen el conjunto escultórico. Acín, profesor de dibujo en la Escuela Normal de Huesca, colaboró muy activamente en el diseño del parque municipal que se construía en ese momento. Inspiradas en los plegados de la papiroflexia fueron realizadas en chapa de hierro doblada. La obra se materializó en la Fundición Averly de Zaragoza. Presentan unas dimensiones de 1,25 m x 1,20 m y están colocadas sobre un paralelepípedo de cemento de 1,09 m escalonado sobre una grada. Su estado de conservación es bueno. Cabe señalar, asimismo, que los elementos de contexto han sufrido transformaciones a lo largo de los años, tanto en la disposición de los pedestales como en el color de los mismos. El conjunto estaba diseñado para contener agua y ser un monumento-fuente. Acín quiso que “las pajaritas” fueran un monumento dedicado a los niños y niñas. Como artista, pedagogo, padre, hombre de sólidas convicciones anarcosindicalistas, creía en la construcción de un futuro mejor basado en la educación y en la transmisión de valores tan importantes como la libertad o la paz. Sus Pajaritas son un grito a favor de la libertad y la paz que, además de ser un icono de la ciudad de Huesca, recuerdan a quien, junto a muchas otras personas, fue asesinado. Las Pajaritas fueron declaradas Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón mediante Decreto de 5 de Junio de 2018.